sábado 12 de julio de 2008

Violencia en nuestro fútbol

Hoy toca: Daniel

Todo sigue igual

En una nota que dio Rubén Pérez, jefe del Coprosede, al diario Olé dijo: “Mirá, la dirigencia del fútbol creó la barra, pero hubo otros actores que favorecieron su crecimiento. Los jugadores, los políticos, los empresarios. Todos ayudaron a privatizar el aliento. Esa es la realidad…”.
Esto es verdad.
Ahora, el problema es que en ese camino hacia la privatización, los responsables actualmente del fútbol argentino, empezando por el presidente de AFA Julio Grondona, tampoco han hecho algo por solucionarlo o revertir esta situación.
Los hechos de violencia acontecidos a fines de marzo de este año en la cancha de Vélez y entre los propios hinchas de River, son una muestra que “el enemigo” no está afuera, que no está detrás del arco de enfrente.
No es solo el barra “un violento” que mata, como en el caso de Marcelo Cejas -hincha de Tigre asesinado el 25 de junio del año pasado en el ascenso que disputó su equipo ante Chicago -, sino también la policía. Basta con recordar a Fernando Blanco, hincha de Defensores de Belgrano y de 17 años, que murió el 27 de junio de 2005 -tras dos días de agonía- por los bastones azules que custodiaban la salida de los hinchas de los equipos de la cancha de Huracán.
La violencia, es evidente, no necesita de una bandera de un club para existir.
Entonces, esta medida de evitar que los hinchas vayan a ver a sus equipos - en el caso del ascenso el visitante directamente no va, para primera sólo la mitad - lo único que hace es patear el problema hacia delante, no resolverlo, pero sí seguir en la dirección de privatización del aliento como dice Pérez.
Ya se televisan todos los partidos, ergo se pagan por derechos de televisación, los clubes no aceptan más socios lo cual obliga a verlo por tv inexorablemente, se subieron los precios de las entradas, se venden por el cable los paquetes de ¡fútbol en vivo!, los bares obligan a consumiciones para poder ver un partido y así el negocio en torno al fútbol, con el pretexto de la violencia y de querer solucionarla, crece. Pero sigue sin resolverse el problema de fondo.

Si a esto, le sumamos opiniones como la que emite Alejandro Sala bajo el título “Salvó la vida del ascenso”, en el mismo espacio que la entrevista a Pérez, la cual es un intento claro de justificar las medidas del jefe de Coprosede, deja de lado que las entradas, por dar un ejemplo, eran una fuente de ingreso seguro para los clubes, ya sean de ascenso o primera. Hoy ya no son tales, por lo cual los clubes más humildes ven complicadas sus economías y que muchas veces, e ingenuamente, creen que pueden mejorar con la privatización de los clubes y es ahí que surge inmediatamente una pregunta : ¿realmente se salvó al ascenso, se salvó al fútbol de la violencia?.
Con estos actores y un nuevo campeonato por comenzar, la violencia sigue sin resolverse. La privatización del aliento también continúa y sin intenciones, al menos visibles, de querer cambiar esto en el corto plazo, así la impunidad del barra, del policía, de los medios, de Grondona también siguen.
Y parece ser que a los demás sólo les resta seguir exigiendo y reclamando que se tomen medidas concretas para que la violencia se solucione y la lista de muertos en situaciones relacionadas al fútbol no aumente.

Fuente consultada:
Olé 04/07/08
Clarín 25-26-27/06/07
Clarín 26-27-28/06/05

1 comentarios:

Vázquez, Alberto Oscar dijo...

Entré a fmlaboca y llegué hasta aquí. El Comentario va dirigido a quien me conoce de vuestro staf, soy el diariero "Quemero"
Te felicito, al igual que a tus compañeros por ocuparse de cosas tan importantes como la violencia que nos va matando la ilusión de participar en una fiesta deportiva.
Adelante con el proyecto !!!

Un abrazo.

Alberto